Citas sobre el autor y su obra

Dorada Locura

 

“Cuentos de encanto.
Historia de caprichos.
Puntazos y apuntes de lo más hermético dentro del sentir y el pensamiento de seres puros, tristes solos, extravagantes.
Berta, la inasible de un soñador extraviado.
Medea, encubriendo con violencia su debilidad.
Mari Tere, alegre melancolía.
Ana María, la hermosa desesperada.
Cristina, manojo de nostalgias.
Tu estilo, racha de viento suspirado, que pasa explicando la intimidad poética de tus personajes, de sus anhelos y muerte. Ironía, realidad cotidiana que sabes tan bien convertir en poesía”.

 

María Luisa Bombal. Fragmento del prólogo a Dorada Locura.

 

 

“Manuel Peña Muñoz introduce la presencia de lo popular y de lo antiguo que provocan la impresión de decadentismo y romanticismo nostálgico. Este afán por lo viejo y lo popular más la delicadeza de expresión y el ansia de fuga son el verdadero aporte del autor, aporte que muestra vida y finura de sentimientos”.

 

Alejandro Bernal. 

“Literatura Chilena”. 

Indiana University. Estados Unidos. Diciembre 1981.

 

“Me leí de un tirón los cuentos de “Dorada Locura” y me encantaron. He soñado con el piano de cola. Lo encontré genial. Y Medea y Ana María...¡todos los cuentos me gustaron! Tienes una enorme sensibilidad para describir atmósferas, despertar nostalgias ( a mí que no soy nostálgica) adentrar al lector en tus sueños y hacerlo sonreír con tus ironías. Ahora me daré el gusto con el libro que sigue y con él viajaré a tierras del sur”.

 

Jacqueline Balcells. (Fragmento de carta al autor)


“Leerte es siempre sonreír un poco con esa imaginación y ese realismo juntos, esas cintas que parece que nosotros hubiésemos dejado sueltas de una baranda y que tú conviertes en inesperadas rosas de regalos, como si tus libros fueran presentes navideños que nos vuelven a un mundo siempre feliz, expectante, que suena como una fuente de agua inextinguible al pie de una invisible ventana”.

 

Sara Vial.


Ayer soñé con Valparaíso

 

"Las crónicas del escritor porteño Manuel Peña Muñoz nos parecen arrancadas de casas de anticuarios, arcones misteriosos, cajas de música, bocas de fonógrafo y muñecas de una porcelana que no se quiebra".

 

Sara Vial.

 

“Ayer soñé con Valparaíso es una fiesta de remembranzas. Sus capítulos son álbumes generosos de evocaciones que son rescoldos, cenizas germinadoras, regresos y periplos a través de los aposentos del alcázar de la memoria”.

 

Juan Antonio Massone.

 

“Estas crónicas porteñas van camino a convertirse en un clásico de la literatura dedicada a Valparaíso (…) Alternan datos historiográficos, sabrosas anécdotas de diversas épocas y el registro de experiencias personales, todo ello con una fuerte dosis de nostalgia que dibuja tiempos de plácida convivencia, como si la vida de antes efectivamente hubiese sido una fotografía en blanco y negro donde se retrata una plenitud melancólica ajena a toda agitación”.

 

Luis Riffo.
El Mercurio. Valparaíso.

 

“Esto de soñar Valparaíso es grato afán y hay que agradecerle al autor cuanto nos entrega de anécdotas y de vida”.

 

Hernán Poblete Varas.
El Mercurio. Santiago.

 

“Siga conversándonos del puerto mágico, siga conversándonos de lo que nos gusta a los románticos”.

 

Pablo Tapia. San Francisco. California. (Fragmento de carta al autor).

 

“Creo que Valparaíso necesita de nosotros para acariciarlo y decirle: Muchas gracias y no te avergüences de como estás ahora. Seguirás siendo para nosotros el viejo y querido puerto. Decirle: no te avergüences de estar así. Somos nosotros, tus hijos, los que no te cuidamos. ¡Nos has dado tanto, a cambio de nada!”

 

Carlos Pérez. Nicaragua. (Fragmento de carta al autor).

 

Valparaíso, la ciudad de mis fantasmas

 

“Se trata de un trabajo de dos años que en un tono más intimista y a través de 300 páginas ofrece un recorrido por episodios, personajes e imágenes en un formato de crónica novelada, atravesada siempre por la presencia de esos personajes excéntricos y memorables que ya desaparecidos, parecen continuar abriendo las ventanas de sus balcones, regando las buganvillas o bajando las calles con sombrero y bastón para hacer una venia desde el otro lado del espejo a este Manuel Peña Muñoz que no puede olvidarlos porque son inolvidables. Si Valparaíso sigue viviendo en los libros de Manuel Peña Muñoz es gracias a la varita mágica que portaban, sin saberlo, todos estos seres únicos, atrabiliarios y extravagantes”.

 

Ximena Ceardi. “El Mercurio”. Valparaíso.

 

“Pocos autores como Manuel Peña Muñoz saben retratar ese pasado lleno de cosas sencillas, placeres modestos y sobrios anhelos de futuro. Sus descripciones de aquellos años constituyen parte de un estilo que se desarrolla a lo largo de todos los capítulos. (…) Por ello, el libro está colmado de puntillosas descripciones de patios, balcones, decoraciones, miradores, muebles y habitaciones de antiguos caserones que seguramente no sobrevivieron al paso de los años, a sus temblores y huracanes. A lo largo de estas páginas, se va diseñando el extravagante marco arquitectónico de una ciudad que en algunos momentos nos parece fantasmal, imposible de existir”.

 

Juan Andrés Piña

 

“Manuel Peña Muñoz, gran cronista de la ciudad, conde y heraldo de la historia cotidiana”.

 

Alfonso Calderón.

 

“Eres el Mago-oji-verde-azul-de-la-Literatura. Sabes utilizar tu lámpara mágica, la alfombra voladora y la mejor magia posible: tu carisma”.

 

Edna Iturralde: Ecuador.
(Fragmento de carta al autor)

 

“Leerte es siempre sonreír un poco con esa imaginación y ese realismo juntos, esas cintas que parece que nosotros hubiésemos dejado sueltas de una baranda y que tú conviertes en inesperadas rosas de regalos, como si tus libros fueran presentes navideños que nos vuelven a un mundo siempre feliz, expectante, que suena como una fuente de agua inextinguible al pie de una invisible ventana”.

 

Sara Vial.

 

“Me encanta tu estilo taciturno y mágico, dulce como una ola alta que cae en fragmentos sobre los lectores sensibles. Y la sombra de los vecinos españoles... Cada personaje está tan bien dibujado que uno ama esos enramados de recuerdos. Notable la vida de lobato, con mucho drama, tanto que el lector toma partido por tu sufrimiento”.

 

Óscar Aleuy, Coyhaique. (Fragmento de carta al autor).

 

“Sus crónicas dan noticias actualizadas de personas que otrora animaron viejas casonas, se acompañaron de linaje tan distinto de cosas y de oficios, de cortinas o de instrumentos, o animaron veladas y protagonizaron venturas y desventuras de afecto, lejanía, entusiasmos y tristezas, solo que con ritmos y tonalidades distintas a las nuestras. Pero, al cabo, la misma humanidad de ensoñaciones y de afanes es la que regresa, intacta, en este libro.

 

Juan Antonio Massone.

 

“Muy pequeño, observa cada detalle que, muy a lo Proust, hace revivir, en forma involuntaria, el pasado. Cruza este libro de memorias juveniles un aire reminiscente que circula por la geografía de Valparaíso y como a estas alturas, la prosa, la buena prosa avanza hacia la consagración del escritor, los detalles, la anécdota, se convierten en relatos que poco importa si son testimonios o hallazgos felices de la imaginación creadora”.

 

Hugo Rolando Cortés.
De la Academia Chilena de la Lengua.

 

“Son memorias escritas con un temple poético que permite el rescate de aspectos olvidados de la ciudad, pero conservados en la memoria común y compartida por quienes la conocemos”.

 

Eddie Morales Piña.
Universidad de Playa Ancha. Valparaíso.

 

Los cafés literarios en Chile

 

“El libro nos deja una reflexión: más allá de los cambios históricos, políticos, económicos, el ser humano sigue necesitando de un espacio para conversar, descansar, sentirse integrado en un grupo de iguales, intercambiar ideas para la creación y sobre todo ejercitar el arte de compartir con otros. Y son precisamente los cafés los lugares que satisfacen esa necesidad humana”.

 

Norma Alcamán Riffo.

 

“Este hermoso libro de Manuel Peña Muñoz nos propone un paseo por nuestros cafés, bares y restaurantes emblemáticos por donde han pasado los escritores chilenos a conversar de arte, literatura, periodismo y política. El autor nos invita también a conocer los cafés literarios de América Latina y Europa”.

 

Carlos Leiva.

 

La España que viví

 

La España que viví es una colección ensayística de contenido hispánico en excelente perspectiva divulgadora. Escritos en un castellano castizo, estilo ágil y ameno, los artículos comprenden un amplio abanico temático que aborda no sólo aspectos pintorescos de una España tópica, aunque encarados con gran elevación, sino además muchos otros que implican una selección semántica de verdadera finura y penetración en el ser hispánico universal.

 

Alfredo Matus Olivier.
Director.
Academia Chilena de la Lengua.

 

Europa en la maleta

 

“Una cornucopia de cuentos, crónicas, artículos, libros, charlas y entrevistas: un hilo interminable de recuerdos bordados tan a lo tuyo”.

 

Reto Melchior. Suiza. (Fragmento de una carta al autor).

 

El collar de perlas negras

 

Tengo ganas de ver la ciudadela encantada en la desembocadura de la laguna Mantagua. Siempre esa mirada que se detiene en los objetos bellos, llena de melancolía y ensueño. Maravilloso lo que sucede con el collar, la descripción de esos seres que deambulan entre el ayer y el presente, entre el viejo continente y el nuevo”.

 

Norma Sturniolo.
Madrid. (Fragmento de una carta al autor).